Se despierta y suelta una leve carcajada mirando a su amiga. Elena duerme con la pierna y el brazo izquierdo sobre él agarrándole como si fuera su gran peluche. Álvaro mira el reloj, sólo son las ocho pero si de verdad quieren aprovechar el día tienen que levantarse ya.
- Elena. - Susurra mientras le acaricia una mejilla.
La chica sigue durmiendo, un simple susurró acompañado de una caricia no es suficiente para despertarla.
- Venga pequeña, hay que levantarse. - Dice elevando un poco el tono de voz y apartándole un mechón de pelo de la cara.
- No quiero. - Protesta ella en voz muy baja.
- Tenemos que ver muchas cosas aún, venga, levanta dormilona.
La chica resopla y abre los ojos, es entonces cuando se da cuenta de que estaba completamente abrazada a Álvaro mientras dormía.
- Vaya, lo siento, no me había dado cuenta. - Se disculpa mientras se separa del moreno.
- No pasa nada enana.
Tras esto se incorpora y se acerca a la gran ventana, corre las cortinas y deja pasar toda la luz dentro de la habitación.
- Por cosas como esta te odio. - Dice la chica del flequillo poniéndose la almohada sobre la cara. No estaba preparada para tanta luz de repente.
- ¡Me odias pero bien que te gusta dormir pegada a mí eh!
- ¡Tenía frío! A demás, yo me había montado mi cama perfectamente en el sofá, fuiste tú el que vino a deshacerme el chiringuito.
- ¡Qué mal amigo soy! - Dice sacándole la lengua en cuanto Elena se incorpora con los ojos abiertos.
- Te corrijo, muy mal amigo. - Contesta sonriendo pícaramente.
Ambos se cambian y se preparan para bajar a desayunar. Les espera un largo día y sobretodo a él, que no dejará de recibir felicitaciones.
Llaman al timbre una vez más. ¿Pero cuántas amigas tiene su hermana? ¡Y todas igual de escandalosas! Intenta concentrarse pero es imposible. Sólo tiene una opción. Coge rápidamente el teléfono y llama a su amigo.
- ¿Sí?
- Dani, ya sé que es sábado y que se supone que sólo iba a ir a tu piso los días que tuviera universidad, pero a mi hermana pequeña no se le ha ocurrido otra cosa mejor que invitar a todas y cada una de sus amigas a casa y bueno, están haciendo bastante ruido...
- ¡Vente aquí anda! No pasa nada. - Contesta el rubio con una carcajada.
- ¿De verdad que no te importa?
- ¡Claro que no! Anda, ven.
- ¡Muchas gracias de verdad! Cojo mis cosas y voy para allá.
- De acuerdo.
- ¡Ahora te veo!
- ¡Hasta ahora!
Tal y como le ha dicho al chico recoge sus libros y apuntes y los guarda en una mochila, la cierra y, cogiendo antes el móvil, la cartera y las llaves, sale de casa.
Veinte minutos más tarde llama al timbre.
- Hola Rocío.
- ¡Hola! Vaya pelos, ¿no? - Contesta riendo al ver a su amigo tan despeinado.
- No iba a salir así que, ¿para qué arreglarme?
- Eso o que eres un vago.
- También, también. - Ríe. Se dar un par de besos y ella pasa dentro del piso.
La chica se instala en el salón, puesto que su cuarto aún está vacío, y comienza a estudiar.
Un par de horas después Dani entra en el salón con una taza de café en cada mano.
- ¿Te apetece?
- ¡Sí! Muchas gracias.
- No hay de qué. - Contesta mientras la chica le da un sorbo a su bebida. Cada día la ve más guapa. - Bueno, ¿cómo ha ido el estudio?
- Muy bien la verdad, dentro de poco me voy, ya casi he terminado.
- Puedes quedarte a cenar si quieres, ya ves que mucha compañía no tengo hoy.
- No quiero molestar de verdad, ya he ocupado tu salón gran parte de la tarde.
- Dos horas no es gran parte, a demás, ¡tú no molestas! - La chica ríe algo sonrojada. - Anda, quédate aquí un rato más.
- Bueno... Vale. - Responde con una gran sonrisa. - Y dime, ¿tú qué estabas haciendo?
- Ahora tenía pensado practicar un poco con la guitarra algunas de las canciones del disco.
- Que por cierto aún no me has dejado escuchar...
- ¡Aún no ha salido!
- Quedan dos semanas, es casi como si lo hubiera hecho. ¡Además soy tu amiga y compañera de piso!
- Bueno, te voy a cantar una que la verdad me parece preciosa.
- Seguro que lo es, los cinco tenéis mucho talento.
- Gracias. - Contesta sonriendo. - Ven.
Ambos se dirigen a la habitación de él. El rubio coge su guitarra y empieza tocando los primeros acordes de Still. Al acabar la canción Dani comprueba que Rocío está emocionada.
- Es increíble. Me encanta.
- ¿De verdad?
- ¡Me he pasado toda la canción con la piel de gallina!
- Me alegro de que te guste.
- ¿Sabes? Creo que vais a llegar muy lejos.
- Espero que al menos un poco sí, este es nuestro sueño.
- Vais a conseguir que el sueño de mucha gente sea veros, espera a que pase algo de tiempo y lo veréis.
Apagan las luces y, con varios cuencos repartidos sobre la mesa llenos de chucherías, palomitas, chocolatinas y patatas comienzan a ver la película que acaban de elegir. Aunque no todos estaban de acuerdo en ver una de miedo no había manera de hacer cambiar de opinión a Marina.
- ¡Mirad ahora! - Exclama la chica rubia.
- ¿Ya la has visto? - Pregunta Mario que está sentado bajo las piernas de ella.
- ¿Marina? ¡El caso es cuál no habrá visto! - Dice Laura cogiendo un puñado de palomitas.
- Los rubios molamos, está claro. - Dice Carlos que ya se ha apoderado del cuenco con chocolatinas.
-Obviamente. - Ríe.- ¡Callaros! ¡Que esto es importante! - Exclama minutos después.
- ¡Pero si ahora no estaba hablando nadie! - Protesta Mario, que acaba de rodearla con uno de sus brazos.
- Bueno, por si acaso.
Una hora y media después la película acaba. Deciden dividirse en dos grupos para preparar algo de cena, aunque han comido durante la película algunos siguen teniendo hambre. Las dos chicas preparan algo para comer y ellos ponen la mesa.
- Mario, una cosa.
- Dime.
- Marina y tú estáis juntos, ¿no? - Pregunta Carlos curioso.
- ¿Nosotros? ¡Qué va! ¿Por qué lo dices?
- Ah... Pensé que sí, se os veía muy juntos...
- Somos grandes amigos nada más.
- Claro. ¡Lo siento!
- No pasa nada. - Sonríe y siguen llevando platos y vasos a la mesa.
Carlos se queda pensando. La verdad es que Marina le atrae y si no está con Mario... Pero, ¿a ella le gustará?
Han quedado con una amiga de Blas que vive en París para enseñar mejor a Clara todos y cada uno de los rincones del lugar. Por ahora todo le ha parecido precioso y con su amigo al lado no han parado de reír.
- Mira, por ahí vienen. - Indica Blas señalando a una pareja.
- ¡Hola! - Saluda una chica de pelo castaño también algo bajita. - Yo soy Noelia.
- ¡Encantada! Yo soy Clara. - Se presenta sonriendo y ambas se dan un par de besos.
- Él es Guille, mi novio. - Dice presentando al chico que está a su lado.
- ¡Un placer! - Contesta Clara repitiendo el mismo gesto que antes.
- Bueno, a mí ya me conocéis todos así que, ¿qué os parece si vamos yendo a la Torre Eiffel?
- ¡Perfecto! - Exclama el otro chico de la mano de Noelia.
Los cuatro comienzan a caminar mientras se cruzan con varios puestos y tiendas. A veces entran en alguno para comprar un regalo y otras simplemente para mirar. Al final, llegan al monumento que querían.
- Dime, ¿te gusta? - Pregunta Blas.
- ¡Me encanta! ¡Es increíble! - Exclama Clara con ambos manos tapándole la boca.
- Chicos, ¿nos podéis hacer una foto? - Pregunta Guille entregándole la cámara a Blas.
- ¡Claro! Venga, colocaros.
La pareja se pone delante del monumento y muestran lo mucho que se quieren con un pequeño beso, en ese momento, el moreno de ojos claros hace la foto.
- ¡Gracias! - Dice Noelia al regresar con sus amigos.
- ¿Nos hacéis una a nosotros? - Pregunta la morena de ojos más claros prestándoles su cámara.
- ¡Por supuesto!
Los dos se colocan en el mismo sitio en el que Noelia y Guillermo se colocaron segundos antes, Blas rodea a Clara colocando sus brazos sobre los hombros de ella y les hacen la foto. Ha quedado preciosa.
- ¿Te está gustando la visita?
- ¿Bromeas? ¡Me encanta todo! Muchas gracias por organizarlo así Blas. ¡Te conoces todos los sitios!
- Tenía que hacer todo lo que pudiera para arreglar lo que sucedió.
- Muchas gracias de verdad. - Dice Clara sonriendo. El chico le da la mano.
Siguen caminando hasta que tienen que volver al hotel, ha sido un día perfecto.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe encanta! Sólo hay 14 capítulos pero esto tiene muy buena pinta si,si. Espero que sigas subiendo capítulos, que aquí tienes a una fiel lectora!
ResponderEliminar