Eleva el brazo y lo mueve de un lado a otro lentamente al ritmo de la canción. Observa a Álvaro, que también la mira fijamente cantando su estrofa.
'Mírame y dime que Lo nuestro ya se fue Que murió, se esfumó el sueño El sueño que aún me cuesta olvidar.'
Termina y ambos se sonríen. Parece que la chica acaba de firmar una tregua con el moreno de la barba.
Tras Volver cantan el resto de canciones, algunas como The one that got away, Jueves, Un poco de amor o Años 80 hacen que las cuatro amigas se animen a cantar.
Varias canciones más, y entre muchos 'gracias por dejarnos hacer música' el concierto acaba. Los cinco chicos se despiden del público y abandonan el escenario.
- ¡Me ha encantado chicas! ¡Cantan genial! - Exclama Marina de forma animada.
- ¿Habéis visto qué pedazo de voces? - Dice Clara.
- La verdad es que sí, lo han hecho genial. - Opina Rocío.
Tras esto las tres miran fijamente a Elena. Es la única que aún no ha dicho nada y de la que más les importa la opinión.
- Bueno... Vale... ¡Lo han hecho increíble! Me ha gustado mucho la verdad.
- ¡Bien! ¡Pensé que no ibas a decir nunca algo bueno que tenga que ver con Álvaro!
- ¿Pero no has visto las miraditas que se han echado mientras cantaban? ¡Esta se lo ha pasado mejor que las tres juntas! - Dice Marina dándole un codazo a la morena.
- ¡No digas tonterías anda! Bueno, ¿ahora a dónde tenemos que ir?
- Pues según me explicó Blas ayer, tenemos que enseñarle estas tarjetas a ese guardia. - Explica la morena bajita sacando varios carnets de su bolso. - Y él nos lleva hasta el camerino de los chicos y listo.
- ¡Vale! Vamos entonces.
Las cuatro amigas se acercan a uno de los guardias que, tal y como comentó el día de antes Blas, estaba al lado del escenario. Cada una enseña su tarjeta y pronto el alto hombre asiente y las conduce por un largo pasillo.
- Es ahí. - Indica el hombre señalando una de las puertas.
- Vale. ¡Muchas gracias!
El guardia vuelve a su anterior puesto de trabajo abandonando a las cuatro chicas frente a la puerta.
- ¿Quién llama? ¡Que a mí me da vergüenza! - Dice Clara alejándose un par de pasos.
- ¡Pero si tu ya conoces a uno! ¡Y bastante! - Exclama Rocío.
- Tú conoces a los cinco... - Dice Marina defendiendo a su otra amiga.
- ¡Pues abro yo! - Dice Elena. Tras esto apoya su mano sobre el manillar y, con un par de golpes en la puerta antes de girarlo, pregunta si pueden entrar asomando la cabeza por la pequeña sala.
- ¡Claro, pasad! - Responde Blas.
La morena del flequillo abre la puerta del todo dejando que los chicos vean a sus tres amigas. Acto seguido las cuatro pasan y comienzan a presentarse.
- Y bueno decirnos, ¿os ha gustado el concierto? - Pregunta Dani.
- ¡Nos ha encantado a las cuatro!
- ¿De verdad? ¡Nos alegramos un montón! - Exclama Carlos.
Pronto se dividen en varios grupos comienzan a hablar. Clara con David y Blas, Rocío con Dani, Marina con Carlos... Y Elena con Álvaro.
- ¡Así que te has comprado mi pulsera!
- ¿Qué? ¿Qué dices?
- Mis fans son smilers. Y, a no ser que no sepa leer, es la palabra que pone ahí. - Contesta indicando una de las muñecas de la chica.
- ¿En serio? La verdad es que no tenía ni idea Álvaro. Marina compró las cinco y nos las repartimos.
- Claro, claro...
- ¡Lo digo en serio!
- Entonces será cosa del destino, ¿no? - Responde haciendo reír a la chica.
- ¡No digas tonterías! ¿Crees en esas chorradas?
- Me ofendes. El destino quiere unirnos y tú te opones.
- Tampoco creo que fuera buena idea...
- Contra él no se puede luchar.
- Álvaro, que acabamos de conocernos. - Dice la chica levantando las cejas.
- ¡Ya lo sé! Estaba bromeando.
- ¡Empezaba a creerte!
- Eso es porque soy buen actor. - Contesta sonriendo sacándole una sonrisa a la chica.
- ¡Eso parece! - Responde apartando la mirada del moreno de la barba. Empieza a ponerse nerviosa y no sabe por qué.
- Oye, de verdad que siento lo de la llamada. Era una broma y...
- No te disculpes, estaba enfadada y no debía haberte respondido así. - Dice interrumpiendo al chico.
- Entonces, ¿amigos? - Pregunta Álvaro alargando el brazo.
- Amigos. - Responde Elena con un apretón de manos.
- ¿De verdad? ¡Yo me sé casi todas las canciones de Taylor Swift! - Exclama Rocío ante la coincidencia de gustos con el chico.
- Ojalá venga pronto a Madrid a dar un concierto. Nunca he tenido la oportunidad de verla en concierto.
- ¡Yo tampoco! Y la verdad es que me haría muchísima ilusión.
- A ver... - El rubio de ojos azules agarra una de las muñecas de la chica para leer la palabra de la pulsera roja que acaba de comprarse. - ¿Así que pastelita?
- Bueno... La verdad es que las hemos cogido a voleo. Lo peor de todo es que tengo tan buena memoria que no me acuerdo de quién son fans las pastelitas.
- Son de David, así que me da que te has confundido de pulsera. - Responde sonriendo. Tras esto le quita la pulsera a Rocío y se acerca hasta Marina. Segundos después viene con otra distinta de color azul.
- ¿Esta es la tuya?
- ¡Sí! Así que si me permites... - Dice extendiendo una de sus manos.
- Claro, pónmela. - El chico obedece.
- ¡Listo!
- Gracias. - Sonríe animada. - A ver... - La chica mira atentamente su muñeca derecha. - ¿Blueheart?
- Sí. Me lo propusieron por Twitter y me gustó la idea.
- Es original. - Contesta riendo.
Escuchan un par de golpes en la puerta. Poco después David se acerca a recibir a la chica que acaba de llegar y la presenta al grupo.
- Ella es Paula. Los chicos ya la conocen así que os presento a vosotras...
- ¡Wow! ¿Otra vez? ¡Después de tanto sin vernos y hoy ya es la segunda vez! - Exclama la recién llegada dirigiéndose al grupo de chicas.
- ¡Vaya! Esto ya es mucha coincidencia. - Ríe Elena.
- ¿Así que ya os conocéis? - Pregunta David sorprendido.
- Sí, en el instituto fui varios años a la misma clase con Elena. Y bueno, como todas estudiábamos en el mismo centro también las conozco. - Responde y se acerca a saludar a cada una de las chicas.
- ¡No tenía ni idea de que os conocíais! - Exclama David hablando con ella apartados del grupo.
- Siempre salíamos juntas. Es una lástima que por culpa de la universidad tuviera que separarme de ellas.
- Pero este curso estarás en Madrid, ¿no?
- ¡Sí! Y la verdad es que me encanta la idea. ¡No voy a volver a separarme de ti! Ahora en serio... Gracias por tus palabras todo este tiempo que he estado fuera. Necesitaba a alguien y tú has estado apoyándome siempre. Eres muy especial para mi.
- Era lo que tenía que hacer. Eres una buena amiga y tú habrías hecho lo mismo por mí.
- Gracias de verdad. - Responde Paula sonriendo. - Y bueno dime, ¿cómo es que conocéis a todas estas? - Pregunta señalando a sus amigas.
- Bueno, en realidad sólo conocía a Rocío. El pasado lunes nos entrevistó a los cinco. Y bueno, Blas y Álvaro ya conocían a alguna de ellas.
- ¡Hablando de Blas! ¿Cómo lleva lo suyo? - Pregunta susurrando para que el resto no pueda oírla.
- Bueno... Ella acabó marchándose y no nos habla de la historia desde hace tiempo. Y por otra parte... Está conociendo a Clara.
- Me alegro muchísimo la verdad. Por lo menos de Clara podemos fiarnos. Es muy buena chica. Y que Alba se haya marchado es lo que mejor podría venirle a él.
- Mientras no vuel... - El sonido de la puerta le interrumpe. Ya es la tercera vez que llaman en la noche. Aunque esta vez la visita no agradará a todos...