Martes por la tarde. Las tres chicas pasean por Gran Vía buscando tiendas para comprar la ropa que llevará Rocío el sábado.
- ¿Pero seguro que no te gusta? - Pregunta Elena levantando las cejas.
- ¡Otra vez! ¡Que no! - Responde Rocío resoplando.
- Déjala, ya lo admitirá, el chico es muy mono. - Añade Clara riendo.
- ¿Entramos ahí? - Rocío señala una de las tiendas que tienen a su derecha y seguidamente las tres entran a mirar ropa.
- ¡Mira este! - La chica del flequillo le muestra a su amiga uno de los conjuntos que más le ha gustado.
- Es muy bonito. - La chica mira el precio. - ¡Y caro! Mejor vamos a mirar otro...
Media hora después el grupo de amigas entran en tres de los probadores de la tienda. Aunque no todas iban con la intención de comprar han acabado eligiendo algunas prendas.
- Chicas, ¿os gusta este? - La morena de ojos claros abre la cortina de su probador esperando la respuesta de sus amigas.
- ¡Clara! - Las dos chicas estallan en carcajadas al verla. A elegido el vestido más hortera de la tienda.
- Sé que os encanta a las dos. - La chica vuelve a cerrar la cortina y continúa probándose ropa, aunque esta vez la que de verdad la gusta.
El grupo se ha reunido para ensayar. Terminan de entonar The one that got away. El rubio de ojos azules aparta la guitarra dispuesto a tomarse un descanso.
- ¿Queréis algo de beber? - Pregunta Dani mientras se dirige a su cocina.
- ¡Trae cuatro Coca Colas! - Responde Carlos desde el salón elevando el tono para que su compañero le oiga.
- ¡Marchando!
Poco después los cinco permanecen en el salón con su bebida.
- Chicos, ¿os acordáis de Clara, la chica de la que os hablé?
- La de la fiesta, ¿no?
- Sí. - Asiente Blas.- ¿Y os acordáis de la chica que nos hizo ayer la entrevista?
- Sí. ¿Pasa algo? - Responde David a la pregunta.
- ¡Ella y Clara son amigas!
- ¿En serio? ¡Menuda coincidencia!
- ¡La verdad es que sí! Ayer cuando quedé con ella me lo contó. Y, por cierto, van a venir algunas amigas suyas al concierto.
- ¿Clara va también?
- Sí, va con Rocío, que es la chica que nos entrevistó y dos más. Elena y Marina creo que dijo. - El chico de los ojos claros mira a Álvaro y sonríe.
- Muy bien. - Dice Carlos dándole otro trago al refresco.
- Y, bueno, ayer le propuse a Clara que sus amigas y ella vinieran con nosotros después del concierto, aunque ya nos conocemos casi todos, ¿no? - El moreno da un codazo a Álvaro, que carraspea ante la atenta mirada de los otros tres chicos.
- ¿Soy el único que no entiende lo que acaba de decir Blas? - Pregunta Dani mirando a los presentes.
- En la fiesta yo conocí a Elena. Sólo eso. - Explica el moreno de la barba.
- ¿Y?
- Y sólo eso. - Repite Álvaro.
- ¿No la llamaste ayer? - Pregunta Blas extrañado. - ¡Si conseguí su número!
- Bueno... Sí...
El chico narra toda la historia a sus amigos.
- ¿Y no la dijiste nada más? Es que tú también...
- Creo que ya la molesté bastante como para decir algo más.
- ¿Ahora es cuando te importa? Haberla hablado bien desde el principio.
- Ya... Bueno, el sábado intentaré hablar con ella.
Hacen una parada para cenar. Entran en el McDonalds más cercano cada una cargada con varias bolsas de ropa.
- ¿Va Elena a por una mesa y pedimos Clara y yo los tres menús?
- ¡Vale!
Minutos después las dos chicas hacen compañía a la morena, que coge sitio en una de las mesas para que nadie se la quite.
- Chicas, a todo esto, ¿a qué hora es el concierto?
- No me acuerdo, ya le preguntaré a Blas.
- Necesito saberlo ahora. Me está preguntando mi madre para no se qué.
- Pues yo me he quedado sin batería... - Clara mira a Elena, consciente de que tiene el móvil de uno de los integrantes de la banda. - ¿Puedes llamar a Álvaro?
- Esto lo estáis haciendo a posta, ¿no? - Dice Elena resoplando mientras saca el móvil.
- Venga, que no te cuesta nada. - Insiste Rocío.
Elena acaba cediendo y marca el número del chico. Espera unos segundos y obtiene respuesta.
- Te lo dije, acabarías echándome de menos.
- Clara se ha quedado sin batería y necesitamos saber la hora del concierto, por desgracia esta era la única manera de saberla.
- Es a las siete y media, acabará a eso de las nueve y luego ya nos vamos todos juntos.
- Vale, gracias.
- ¡Espera!
- ¿Qué te pasa ahora?
- Lo siento por lo de ayer.
- Álvaro ahora no puedo hablar. ¡Adiós! - La joven cuelga y vuelve a guardar el teléfono en su bolso.
- Tía, ¿por qué eres tan dura con él?
- El concierto es de siete y media a nueve. - Contesta ignorando la pregunta de su amiga.
- Gracias pero opino que deberías darle una oportunidad, no para salir, simplemente para que no os odiéis, quiero pasármelo bien el sábado, sin peleas ni nada.- Dice con sinceridad Clara. La morena resopla pensando en lo que le ha dicho su amiga y aunque lo intenta, en toda la comida no consigue sacarse al chico de la cabeza, puede que se haya pasado pero con él no le sale ser de otra forma.
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